miércoles, 15 de abril de 2015

Receta de seitán (¡que funciona!)




Esta receta de seitán es muy buena, no lo digo porque esté en mi blog, lo digo de la forma más objetiva que puedan imaginar. Es fácil, se hace al horno, mantiene la forma que le demos, es sabroso y queda con una buena textura.

Esta receta es picante, de ese picante que te hace sudar un poquito, pero si no quieren aventuras tan fuertes a la hora de comer pueden dejar de lado la pimienta, y usar pimentón ahumado común en vez del picante.

Cuando decidí no comer más carne me era muy importante encontrar substitutos que tuvieran una consistencia y sabor parecido, pero pasaron los años y mis gustos van cambiando. Hoy día no muero por encontrar esos substitutos (de hecho el seitán me cae un tanto pesado), pero se que hay gente que le importan mucho, y esta es una buena receta para ello.

Como siempre, si hacen la receta dejen un comentario para saber como les fue, y una fotito así la subo al facebook :)

Ingredientes
  • 1 taza y 1/3 de harina de gluten
  • 1/4 taza de pan rallado
  • 1 cucharita de sal
  • 2 cucharadas de pimentón ahumado picante (o pimentón ahumado regular)
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de clavo de olor molido
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 cucharada de pimienta negra molida gruesa
  • 3/4 taza de agua fría
  • 5 cucharadas de salsa de tomate
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación 

preparar seitán
  1. Precalentar el horno.
  2. Mezclar los ingredientes secos por un lado y los húmedos por otro. Mezclarlos bien a cada uno en sus respectivos bowls.
  3. Unir seco y húmedo y amasar un poco con las manos. Dejar reposar un ratito.
  4. Hacer una especie de chorizo, un poco más delgado que una lata de refresco. Envolverlo con papel aluminio y cerrar los bordes como si fuera un caramelo.
  5. Cocinarlo en el horno por 90 minutos a fuego medio.

viernes, 10 de abril de 2015

Chocolate blanco vegano

La receta original la saqué de acá
El artículo original me resultó bastante complejo, especialmente el tema de la temperatura del chocolate. Aparentemente es algo a tener en cuenta ya que cambia la textura del producto final, pero no tengo ni termómetro de cocina ni paciencia para seguir tantos pasos. Si son como yo y no les importa que el chocolate quede quebradizo y con una textura no tan profesional, entonces pueden seguir la receta que viene a continuación que de hecho es bastante sencilla de hacer.
Si en cambio son fanáticos de la ciencia detrás del chocolate, entonces les recomiendo seguir la receta original (y avisarme cuando la hagan, así me invitan con un pedacito).
Detesto las recetas que se ven fantásticas pero tienen ingredientes difíciles de encontrar. Así que en Noeliska siempre voy a intentar publicar recetas de ingredientes sencillos… salvo excepciones, y bueno, esta es una de ellas.

La manteca de cacao no se encuentra en cualquier lado, y creanme que estuve años buscándola. Pero si la consiguen, ya pueden festejar porque el resto de los ingredientes son comunes y corrientes. Otro dato: mucha gente usa la manteca de cacao como hidratante para la piel. Lo probé, te deja la piel con olorcito a chocolate :) ¡ñam! Mucha charla, acá la receta:

Ingredientes: 
  • 1 cucharadita colmada de leche de soja en polvo (si no quieren usar soja pueden intentar con otra leche en polvo… y si no consiguen pueden evitar este ingrediente, la textura va a ser diferente, pero va a quedar rico igual) 
  • ¼ taza de azúcar impalpable (hay gente que usa agave para endulzar sin azúcar, yo todavía no lo he intentado) 
  • 1/3 de taza de manteca de cacao 
  • 1 pizca de sal 
  • ½ cucharadita de vainilla 

Derretir la manteca de cacao a baño maría. Esto significa que hay que poner a hervir agua en una olla y poner una olla más chica (o un bowl que soporte el calor) dentro de la olla más grande y ahí colocar la manteca de cacao. El agua no debe estar en contacto nunca con la manteca de cacao. Esto se hace porque este producto es muy delicado y se puede quemar si recibe mucho calor directamente, de esta forma recibe menos calor y de forma más pareja.

Mezclar la manteca de cacao ya derretida con el resto de los ingredientes. Poner la mezcla en un molde. Yo no tenía uno para chocolates (y supongo que ustedes tampoco) así que usé un tarrito descartable. Cualquier cosa sirve la verdad. Hay que ponerse creativos en este paso. Esperar a que solidifique… demora horas. Si, se puede acelerar si lo ponemos en la heladera, eso fue lo que hice yo pero porque aparentemente no puedo con mi ansiedad. Pero parece que no es lo más recomendable por el tema del cambio de temperaturas del chocolate.

Hace muchos años que no como chocolate blanco “regular”, pero si mi memoria no me falla esta versión vegana queda muy, muy parecida. Lo que encontré un poco diferente es la textura (quizás es por que no seguí los pasos para hacerlo de forma más correcta), pero me parece que puede funcionar perfecto para bañar tortas, galletitas, cupcakes, helados, etc.

martes, 7 de abril de 2015

Galletitas de banana, avena y coco



Pocas veces el título de la receta te delata todos los ingredientes. Esta es una de esas (maravillosas) veces.
Generalmente me dan un poco de miedo las cosas “sin” (sin azúcar, sin harina, sin huevos, sin manteca...), pero esta vez no hay nada que temer. La mezcla es riquísima cruda y riquísima en formato galletita.

Se hace en 10 minutos y las proporciones se pueden cambiar para hacer galletitas con diferentes cualidades (estas quedan algo húmedas y no son crocantes). También quedan perfectas con canela, o pasas, chocolate, nueces... se prestan para jugar un rato e inventar variantes :)


Ingredientes:
  • 1 taza de bananas maduras y pisadas (tienen que tener marcas negras en la cáscara, son las mas dulces), serían unas 3 bananas medianas mas o menos.
  • 1 taza de coco rallado.
  • 1 taza de avena.


Preparación:
  1. Pisar la banana.
  2. Mezclar los ingredientes.
  3. Dejar reposar la mezcla unos minutos.
  4. Aceitar una fuente.
  5. Armar las galletitas (una bolita aplastada).
  6. Cocinarlas unos 10 minutos en el horno.

jueves, 2 de abril de 2015

Dulce de membrillo




Al principio no entendí porque se me había dado por querer hacer dulce de membrillo, pero después de hacerlo y de sentirme como una abuela con una olla burbujeante en la cocina, me di cuenta que es una receta que realmente quería saber hacer, y que es de las pocas cosas que son parte de nuestra cultura culinaria que realmente me gustan. Así que fue algo así como un experimento culinario e histórico-sociológico (?). Es que comer nunca es solo comer, hay un montón de cosas involucradas, desde política, hasta herencia cultural. Pero en fin, no me explayo en filosofías culinarias, a la receta (que es fácil, pero lleva un bueeen rato de cocción).

Ingredientes
  • 1,200 kg de membrillos (4 membrillos grandes, mas o menos)
  • 1 kg de azúcar

Preparación
  1. lavar los membrillos y cortarlos en 6, hay que dejar la cáscara y las semillas que ayudan a que el dulce más adelante tome consistencia.
  2. Hervirlos hasta que estén blandos y dejar enfriar.


  3. Una vez que están fríos, sacarles las semillas y la parte durita del centro. Alguna gente le saca la cáscara (yo no lo hice y quedó bien).
  4. Colarlos y licuarlos (agregar líquido solo si es necesario para que se mueva la licuadora). Con el líquido que sobra se puede hacer jalea de membrillo :)
  5. Cocinar la pulpa ya licuada con el azúcar. Esta es la etapa que lleva mas tiempo (un par de horas), y hay que estar cerca de la olla para revolverla cada tanto para que no se queme. Lentamente empieza a tomar color a dulce de membrillo. Esta pronto cuando podemos pasar la cuchara por el medio de la olla y la mezcla tarda un poquito en juntarse de vuelta, es decir, podemos ver el fondo de la olla. ¡Ojo que bubujea y supongo que todos saben lo caliente que puede quedar el dulce de membrillo!
  6. Dejar que enfríe un poco y ponerlo en moldes. (Yo usé los viejos y queridos tuppers de Crufi). Cualquier tarrito de plástico va a funcionar. Cuidado de vuelta con la tempertura del dulce, hay que dejar enfríar para que no derrita al molde pero que todavía este en estado líquido. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Manteca de maní



Me encantan las recetas que tienen un solo ingrediente. Son mis favoritas. Son recetas sin receta.
En este caso, lo único que hay que tener además de maní es una procesadora (o una licuadora muy, muy potente).
Ingredientes:
  • Maní tostado y repelado
Recomiendo comprar maní ya tostado, porque la verdad que es un poco difícil tostar maní sin que se queme. Se usa el maní repelado, es decir sin la cascarita roja.
Otra cosa: el volumen del maní disminuye bastante. Así que si queremos hacer una taza de manteca de maní hay que usar dos tazas de maní.

Preparación:
  1. Procesarlo. Y esperar. Y seguirlo procesando. Y esperar un poco más. Y procesarlo un poco más. Listo :)

¡Cambios en el blog!


De hace un tiempo para acá cree este nuevo proyecto que se llama Noeliska. Empecé esa página nueva y dejé esta... Pero me di cuenta de que lo verdaderamente tenía que hacer era unir ambos proyectos. Así que aca estamos :)
Vuelve el blog, pero con nombre y estética nueva, y muchas recetas más. ¡Feliz!

miércoles, 28 de mayo de 2014

Helado de banana (AKA helado de los dioses)

Esta es de esas recetas que son una joya. Fáciles de hacer, riquisimas, sanas y baratas. Es de esas cosas que te generan preguntas como: ¿Está bien vivir a esto? Cuya respuesta es: si claro. Es fruta y uno puede comer todo lo que quiera. Así que a ser feliz y a atiborrarse la cara de helado.
¡Ah! Tengo que hablar de la textura de este helado. Es increeeibleeeee, no entiendo como las bananas pueden generar algo tan cremoso.

Ingredientes:
  • Bananas congeladas (durante 8 horas por lo menos) 
  • Extras opcionales: pedacitos de chocolate, nueces, pasas, dátiles, coco rallado, o lo que se te ocurra, todo queda bien. El de la foto tiene bayas de goyi. 

Preparación: 
1. Poner las bananas congeladas en la procesadora hasta que se forme el helado. Unos 30 segundos o menos. Recomiendo dejarlas unos minutos fuera del freezer para que no estén taaaan duras al momento de procesarlas.
2. Tirarle por arriba todo lo que quieras. O no. Comerlo así nomás. Enjoy!

Preguntas y respuestas: 
P. ¿Se puede hacer en una licuadora?
R. Con una licuadora normal probablemente quede más como un licuado o un milkshake (no está nada mal) que un helado.

P. ¿Se puede hacer con un mixer/mini pimer?
R. Si, pero no va a quedar tan sólido como con la procesadora. Y hay que hacerlo de a tanditas.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Sobre la temporada de guayabas y la comida gratis.


Me encanta el otoño: los colores de las hojas, el sol que calienta pero no molesta y por sobre todas las cosas me encanta la comida de otoño. Temporada de todos tipo de zapallos, de nueces, castañas, manzanas, peras y también de otras frutas que pasan desapercibidas para unos cuantos, como las guayabas.

En Uruguay se encuentran dos variedades, la guayaba del país que es chiquita, verde por fuera y blanca por dentro, bastante aromática y dulce, y la que se conoce como Brasilera, mas grande, redonda, amarillenta por fuera, por dentro rosada, ácida y súper aromática.

Por suerte de las primeras han empezado a vender más seguido. De las otras por acá es más difícil de encontrar.

Andando en bici tuve la suerte de encontrarme con un árbol de guayabas brasileras en la calle, y esta fue la cosecha.

Este tipo de encuentros inesperados me dejan muy feliz. Y me recuerdan que las cosas son más simples de lo que pensamos. Que la comida crece sin pedirle permiso a nadie y crece en abundancia, y está ahí, sin pedir nada a cambio, y al alcance de la mano.

El mapa de frutas en espacios públicosen montevideo hace rato que pasó las 4 millones de visitas, para una ciudad en la que viven 1 millón y medio de personas este número es impresionante.
Les recomiendo que le den una ojeada, que se inspiren y planifiquen una ruta de cosecha, o que se inspiren un poco más y sean de los que plantan más árboles.

Para quienes no están en montevideo, hay un proyecto que reune las bases de datos de árboles frutales en espacios públicos de todo el mundo, se llama FallingFruit y están juntando fondos para hacer una app para celulares con esa base de datos. 

Por último, una mini receta: en vez de usar los guayabos para hacer mermelada, se pueden usar para hacer un licuado delicioso. Mezclar un par de bananas congeladas (que estén congeladas le agrega textura a la preparación) con 4 o 5 guayabas con la piel pero sin las semillas que son super duras. Un poco de agua, algo para endulzar si es necesario (yo prefiero las gotitas de estevia) y listo! Un licuado de-li-cio-so



jueves, 1 de mayo de 2014

Manual de huerta para tontitos - la rúcula

Este manual va dedicado a toda la gente como yo, que tiene ganas de tener una huerta (o algo que se le parezca) pero que lo más próximo que estuvieron de hacer una fue cuando tuvieron que germinar un poroto en la escuela. Dedicada a todos los que nos olvidamos de regar la planta que pusimos en la ventana hasta que fue demasiado tarde, a todos los que cuando nos dicen “hummus” pensamos en la pasta de garbanzos que se pone en los sandwiches y no en caca de lombriz.


Hay cosas que son fáciles de plantar  y cuidar, y hay cosas que no. Gracias a horas y horas de googleo y gracias a unas cuantos meses de ensayo y error, puedo decir que lo más recomendado para empezar una huerta son las hojas verdes y algunas aromáticas.
Y sobre las hojas verdes se dedica este post, más bien sobre la rúcula. Deliciosa y guerrillera, aguanta el frio, aguanta el calor, y revive mil y un veces a mis constantes olvidos de riego. Se reproduce sola y no necesita mucho espacio.

Como plantar rúcula

La rúcula fue y es uno de mis mayores éxitos en la huerta. Si tienen la suerte de tener un patio o un terreno, se puede plantar directo en la tierra. Si no, aguanta perfecto en macetas. Yo la tengo en un cajón de verduras, pero de los chatos, debe tener unos 20 centímetros de alto, o menos.

Instrucciones:  

1. Conseguir semillas
Comprarlas en algún vivero o averiguar quien puede darnos (yo tengo, si alguien quiere que avise).

2. Ponerlas en la tierra
Teniendo en cuenta que si se planta en una maceta cada plantita va a necesitar por lo menos un cubito de unos 15 cm de tierra. Para tener una referencia, seria algo así como el tamaño de una lata de duraznos. Al plantarlas, empujarlas con el dedo en la tierra para que no se las lleve el viento (son chiquitas).

3. Regar 
Cada 2 o 3 días (depende del clima de tu ciudad). La tierra siempre tiene que estar húmeda.

4. Esperar...
... paciencia por un mes y medio o dos (siempre regando claro).


En la foto de la izquierda, la rúcula con un mes y medio más o menos. En la segunda 2 magníficas semanas después, ya está lista para cosechar.

5. Cosechar. 
La idea con la rúcula es irle sacando hojitas de a poco, pero no sacar nunca la planta entera, así sigue creciendo y sigue dando hojitas.

6. Recoger las semillas.
Eventualmente la planta va a cambiar bastante, es ahí cuando empieza a florecer. Te vas a dar cuenta porque le sale un tallo flaquito... y eventualmente le salen flores. Cuando empieza a florecer ya las hojas cambian de gusto, pero se pueden disfrutar las florecitas (con la vista o con la panza, ya que son comestibles) y eventualmente se pueden recoger las semillas que dan. O no recogerlas nada, y dejar que se caigan en la tierra y que crezcan nuevas plantas. Es un sistema fantástico para la gente perezosa. Solo hay que procurar que la tierra esté siempre húmeda (no empapada, húmeda). Si no, no hay forma de que el ciclo continúe y que las nuevas semillas crezcan de vuelta.

7. Compartir. 
Si todas las plantas dan semillas, vas a tener para plantar varias veces más y para compartir con unos cuantos amigos.  

 En resumen con la rúcula hay una sola misión y es mantener la tierra húmeda. Nada más ni nada menos.


Preguntas y respuestas.

1. ¿Que hago con la rúcula, como se come? 
Si nunca probaste una rúcula te recomiendo ir corriendo al supermercado más cercano. O al vivero a comprar semillas (o pedírmelas a mi). Se pueden comer así nomás, o en cualquier ensalada con cualquier vinagreta, o para levantar cualquier sandwich (mil veces mejor que la lechuga).

2. ¿Que clase de maceta necesito? 
Cualquier cosa que pueda contener tierra sirve como maceta. Hay que tener en cuenta que los cajones de madera como el de mis fotos son muy buenos (especialmente porque son gratis) pero no duran por siempre, y que algunos tipos de plásticos pueden contaminar la tierra. Yo igual, no me paranoiqueo mucho sobre eso. Mejor algo hecho que algo perfecto. Ah! Importante que las macetas tengan agujeros por debajo para que no quede estancada el agua, por favor :)

3. ¿Que clase de tierra necesito? 
Cualquiera. Obviamente que hay tierras mejores que otras. Pero que esto no sea una excusa para no empezar. La tierra que venden en el vivero esta perfecta, la que venden en el super también, y la que está en el patio de tu tía también funciona a las mil maravillas.

4. ¿Cuando se planta? 
Cuando tengas ganas. :) La rúcula aguanta hasta 10 grados bajo cero y también aguanta el calor. Aparentemente cuanto más sol recibe más amarga queda. Queda rica de cualquier forma.

5. Planté rúcula pero las hojas están como desmayadas, ¿que hago?
Regarlas.

Pregunte que no molesta (y de paso agrandamos la sección de preguntas y respuestas para aprender entre todos).

viernes, 13 de septiembre de 2013

Nueva sección: huerta urbana :)

Hace tiempo me puse a investigar sobre lo que comía. Una vez que entendí de donde venía y el sufrimiento que implicaba consumir carnes o derivados animales empecé a investigar como vivir sin esos productos. Eso me llevó a investigar mucho, y cuando digo mucho realmente quiero decir mucho.

Esa búsqueda de años la puedo dividir en varios caminos: Por un lado averiguar que estoy comiendo, de donde sale, que implica su producción, cual es su origen. Fui descubriendo muchas prácticas de la industria para nada santas, ingredientes que parecían inocuos que te hacen mal, o que llegan desde orígenes poco éticos... mucho info que no nos la cuentan, que es desagradable, pero que es necesario saber para abrir los ojos.

Por otro lado empecé a averiguar que tengo que comer para estar saludable. Y lo interesante de esta búsqueda fue encontrar que no hay un solo camino, que hay muchas voces al respecto de lo que hay que comer, y que la búsqueda es infinita.

Otro cosa fue preguntarme que tengo que comer para que sea rico, y por ese lado viene este blog y también caramelos de lima. El blog dedicado más bien a compartir las recetas que eh descubieto y Caramelos de lima destinado más a la parte de que comprar y en donde (y como apoyar a los emprendimientos que están por este mismo camino).

Creo firmemente que la inforamción nos da poder. Saber que es lo que consumimos y de donde vienen nos da la opción de elegir que es lo que queremos hacer. No somos víctimas de un sistema, somos parte de él, somos quienes lo mantenemos vivo, y si no nos gusta como funciona está en nuestras manos cambiarlo, pero para eso tenemos que conocerlo.

Producir lo que consumimos es para mi, el máximo escalón al respecto de ese poder que todos deberíamos tener sobre nuestras vidas, y que generalmente con o sin conciencia cedemos a otros. Esta es mi nueva investigación.

Estoy dando mis primeros pasos en esto de producir mi propia comida. Vivo en plena ciudad, no tengo ni patio ni frente, pero si tengo un espacio en la azotea que me permite tener macetas, y ahí estoy armando mi pequeña huerta urbana.
Por ahora debe medir un metro cuadro y lo que produzco me daría con suerte para un plato de ensalada, pero sin embargo creo que es un buen comienzo y quiero compartir mis experiencias al respecto.

Jamás planté nada, solo germiné unos porotos (o frijoles, como le dicen en otros países) en la escuela, esa es toda mi experiencia en una huerta. Sabiendo que no se nada, lo primero que hice entonces fue averiguar cuales eran las plantas más fáciles de cultivar. Me interesaba tener una huerta a prueba de tontos.
La conclusión que llegué es que la magia estaba en los rabanitos y las hojas verdes. Son los que crecen rápido, y no necesitan ni mucho espacio ni mucho cuidado.

Conseguí tierra, varios tappers de helados de Crufy y planté mis primeros rabanitos. Resultó que el espacio fue poco, pero igual crecieron. 2 meses después coseché un par (creo que salieron 5 en total) y los comí junto con mi novio con la mayor ceremonia del mundo. Fueron los mejores rabanitos del universo. Picantes y poderosos. Deformes también, pero hermosos en su rareza.

Después conseguí un cajón de feria, mi maceta más grande hasta el momento y planté rúcula y eneldo (un condimento muy rico, si no lo conocen... bueno deberían! queda espectacular con alguna mayonesa vegana). En 4 o 5 semanas crecieron las rúculas, deliciosas y abundantes.
 No las comí todas y ahora las que quedaron están floreciendo felices, tienen una flor blanca, chiquita y delicada. ( Dentro de poco voy a tener semillas, así que si quieren algunas solo digan “hola”).

Eventualmente la azotea fue refugio de una planta de tomate que tuvo una vida sufrida dentro de un apartamento con poca luz, pero para nuestra sorpresa al tiempo dió dos tomatitos, inclusive fuera de temporada. La planta más guerrillera que eh visto en mi vida. Mis respetos para esa tomatera. Ni que hablar que ese mini bocado de tomate fue delicioso como pocos.

 Otra de las cosas que han crecido con bastante facilidad es la acelga. Chiquitas por el poco espacio, pero pronto las voy a trasladar a macetas un poco más dignas.

 Mi metrito cuadrado de huerta sigue creciendo. Ahora planté:
  •  zanahorias
  •  más rabanitos
  • algunas flores
  •  unas cebollas de verdeo y puerros (reciclados, compré la planta, la comí pero dejé la parte de las raices en agua... y de ahi nació de vuelta una planta)
  •  romero
  •  tomillo
  •  albahaca verde y violeta
  • menta (otra diva de la huerta que hace unas infusiones riquísimas y que crece sin parar)
  •  lino (de casualidad, por unas semillas que se mojaron sin querer y no quise tirar)
  •  perejil que todavía no ha asomado sus hojitas. 

También estoy experimentando con el compost, y la verdad que me hace bastante feliz ver el simple ciclo de las cosas. Como los restos de frutas y verduras se convierten en tierra, y alimentan a otras frutas y verduras. En cambio el ciclo de las cosas creadas por la humanidad tienen otro ciclo mucho mas largo e bastante infeliz (de petróleo a plástico, de plástico a paquete de papas fritas, de comia chatarra que te alimenta por 10 minutos a basura que afea la ciudad y queda ahi, intocable por decenas de años, y que no nutre la tierra, todo lo contrario).

  En fin, larga introducción para una nueva sección del blog :) ¡Huerta urbana! :D

  •  El grupo de recetas veganas explotó, ya tiene más de 8500 personas que comparten todo el tiempo recetas, dudas y consejos, te podés unir aca y fomar parte de la comunidad.
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  • Pd: el eneldo que planté creció un poco pero murió :( nunca supe porque, ¿alguien tiene experiencia plantando eneldo? Me quedan muchas semillas de eneldo, si alguien quiere y está por Montevideo que levante la mano :)



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